domingo, 3 de febrero de 2013

DISCAPACIDAD EDUCATIVA


El maestro nos ha pedido hablar sobre un problema dentro del ámbito educativo, el equipo ha decidido hablar acerca de las discapacidades, por eso yo he decidido escribir sobre la discapacidad educativa a la que nos enfrentamos la mayoría de los estudiantes de México, desde nivel preescolar hasta universitario, que es donde me desenvuelvo actualmente.

Bien, la dinámica en esta ocasión es desarrollar el problema visto desde las diferentes áreas de la comunicación que se imparten en la Universidad de Sonora. Yo opté por Comunicación Educativa.

La educación es un tema muy polémico hoy en día. Que si está bien, que si está mal, pero como todo, tiene sus pros y sus contras. 

Por definición discapacidad es “cualquier restricción o impedimento de la capacidad de realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se considera normal para el ser humano. La discapacidad se caracteriza por excesos o insuficiencias en el desempeño de una actividad rutinaria normal, los cuales pueden ser temporales o permanentes, reversibles o surgir como consecuencia directa de la deficiencia o como una respuesta del propio individuo, sobre todo la psicológica, a deficiencias físicas, sensoriales o de otro tipo”.

Muchas de las escuelas de nuestro país padecen de discapacidad: falta de material de apoyo, de equipo electrónico como computadoras, acceso a internet, falta de mobiliario o bien, mobiliario deteriorado, etc.

Los maestros tienen la discapacidad de enseñar, de preocuparse por que los alumnos aprendan bien.

En las escuelas no se enseña bien o simplemente no se enseña.

A las escuelas les importa tener mayor número de alumnos, los maestros buscan su beneficio, impartir clases solo porque es lo que les corresponde, y es por lo que les pagan, pero sin importarles que los alumnos aprendan. 

Desde el momento en que nacemos estamos necesitados de aprender, algunas cosas las aprendemos empíricamente, otras nos las enseñan nuestros padres y familiares, y cuando estamos en edad "adecuada" ingresamos a la escuela. ¡He ahí el problema! 

Escuela no es sinónimo de educación. La educación tiene que ir más allá de la escuela, más allá de los salones de clases, más allá de los maestros. 

Hay escuelas que son muy bonitas, que están bien equipadas, que cuentan con áreas de recreación, aulas de medios, etc. y sin embargo dejan mucho que desear en la calidad de estudiantes, entonces ¿cuál es el problema? 

Un sistema educativo obsoleto, que en muchos casos, en lugar de avanzar, retrocede el desarrollo intelectual del alumno.

Los modelos de enseñanza que actualmente se utilizan son modelos viejos, que existen desde hace muchos años, donde el profesor es el que manda y el que tiene la razón de todo y los alumnos tienen que someterse a él.

Este sistema ha provocado muchos estragos en la vida de las personas, en la mayoría de los aspectos, un muy buen ejemplo que es muy real, son las llamadas calificaciones que ocasionan innumerables daños, como el estar siempre compitiendo con los compañeros creando un ambiente de guerra a pesar que en la escuela se habla mucho sobre los valores pero se ven como simples conceptos y no se llevan a la práctica.

Otro daño que ocasiona esto de las calificaciones es el ponerle un número a lo "aprendido", darle algún tipo de premio al que sacó la más alta y algún castigo al que obtuvo la menor, causando burlas, regaños, bajar autoestimas, etc.

La escuela es la GRAN GUARDERÍA, donde padres de familia permiten que se les imparta este tipo de educación a sus hijos porque no quieren batallar con ellos en casa, o porque tienen "mejores cosas que hacer" como trabajar.

Muy buena comparación de la escuela con cárceles, con adiestramiento canino, en lo que estoy totalmente de acuerdo, ya que todo se vuelve muy motorizado.

No es posible que todos los niños estén interesados por aprender las mismas cosas, cada quien tiene gustos e intereses diferentes.

Todo tiene una respuesta, respuestas prefabricadas, la respuesta al  ¿por qué? es porque así es, y ¿para qué? algún día lo vas a necesitar.

Estudiar para pasar al examen, formar "robots", limitar la creatividad de las personas y limitar todo, todo esto es lo que ocasiona el sistema educativo.

"Ser alguien en la vida" no se necesita escuela para serlo, todos somos alguien en la vida.

Pero, ¿en qué estamos fallando? En buscar culpables. 

Que si son malos maestros, que si son malas escuelas, que el gobierno, que esto, que lo otro, pero todo esto no son más que pretextos. 

Que mañana es lunes: ¡que flojera! Que no habrá clases porqué es día festivo: ¡Qué genial! ¿Has estado en esa situación? Y dices querer una mejor educación, tirándole a los directivos y buscando culpables, pero deseando con ansias que llegue el viernes para salir y olvidarte de todo lo que tenga que ver con tu formación educativa. 

¿Qué estás haciendo tú para mejorar tu educación?

miércoles, 30 de enero de 2013

¿Qué significa ser periodista?

Ser periodista es mucho más que andar por la vida con su chalequito y sombrerito. Ser periodista no es un micrófono, una cámara, una libreta, una pluma. Ser periodista va más allá de cualquier idea que podamos tener acerca de ello. Ser periodista es dar la vida cada instante por informar a la ciudadanía a cambio de una satisfacción personal inmensa.

 El periódico no son simplemente hojas de papel que probablemente acaben en la basura. Es el medio por el cual el periodista llega a ti. Esas hojas de papel que tal vez no vuelvas a ver en tu vida, al momento de leerlas ya han quedado en ti y han logrado entrar en tu mente, casi por arte de magia, ocasionándote tantas emociones, tantos sentimientos, tan diferentes entre sí, según cada nota, cada palabra que leas, te puedes sentir enojado, triste, feliz.

El trabajo de un periodista no acaba impreso en un periódico, llega a las mentes de cada persona de una manera impactante, te hace pensar, reflexionar, te obsequia día a día información “calientita”. Muchas veces no te dice lo que quieres, pero sí lo que necesitas.

Gracias a él puedes tener diariamente en tus manos las noticias más relevantes de los últimos días, ya sea a nivel regional, estatal, nacional e incluso internacional, y por si fuera poco a un bajo precio.

Al ser ésta una característica del periódico, el medio se convierte en masivo, lo cual implica una responsabilidad sumamente alta, ya que el periodista debe cuidar la manera en la que va a informar, saber redactar bien esas 6 preguntas que nos interesan: ¿Qué? ¿Quién? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? 

El periodista es la persona que está al servicio de los demás. Un servidor público que nos regala su tiempo, que busca la nota, que está a nuestro servicio, así de simple.

El periodista siempre tiene un espíritu aventurero, valiente, misionero y gracias a ello es capaz de otorgarnos la noticia desde el lugar de los hechos de una manera objetiva, para que nosotros mismos nos establezcamos la idea según cada caso.

Actualmente las redes sociales se han convertido en un amigo, en un aliado para el periodista. Un lugar donde segundo a segundo das y recibes información. Gracias a estos avances tecnológicos estamos notificados más rápido, minuto a minuto se va actualizando y tiene un alcance impresionante.

Hoy en día cualquier persona puede ser partícipe de la labor periodística, con un simple tweet una actualización de estado ya están informando a sus seguidores o amigos (según cada caso) de lo que está sucediendo a su alrededor.

El trabajo de un periodista no es un trabajo de decir “voy a trabajar 8 horas diarias”, no, esas 8 horas no son suficientes para él, su trabajo es activo, es de 24 horas, es un compromiso social, si sale un hecho noticioso a altas horas de la noche, o bien de madrugada, ahí está el periodista en el lugar de los hechos.

En realidad admiro mucho la labor de un periodista, ya que a pesar que no es un trabajo muy bien remunerado a comparación de otros, ahí están y no les importa ganar poco por lo mucho. Pero también admiro a esos jóvenes que dicen “quiero ser periodista” porque saben a lo que se atienen, trabajar todo el día por un bajo sueldo es tenerle amor a lo que haces.

La clave de la felicidad no está en hacer lo que ames, sino en que ames lo que haces.

Abrir la mente, despejar dudas, entretener, informar, educar, esa es la labor de un periodista.